viernes, 14 de octubre de 2022

Dios se revela a los hombres - Parte 1


Jardín de las Delicias,  de El Bosco, 1500-1505, Renacimiento, Museo del Prado, Madrid

Dios se da a conocer
La revelación de Dios tiene como su primer paso la creación, que es un reflejo de su Autor que es  Dios  En ésta, el ser humano, imagen y semejanza de Dios, es la criatura que en mayor grado revela a Dios.

Hemos sido creados a imagen de Dios. Tenemos inteligencia, voluntad libre y capacidad de amar.  Tenemos cuerpo físico y alma espiritual. El amor en el seno de nuestras familias es una imagen del amor en el seno de la Santísima Trinidad.

Dios es nuestro Padre
Desde el principio Dios se manifestó personalmente a nuestros primeros padres y los invitó a una comunión íntima con Él revistiéndolos de una gracia y de una justicia resplandecientes.

Esta revelación no fue interrumpida por el pecado de nuestros primeros padres. Dios, en efecto, después de su caída [...] alentó en ellos la esperanza de la salvación con la promesa de la redención, y tuvo incesante cuidado del género humano, para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras.

Nuestro trabajo tiene un valor especial
Dios, creando y conservando todo y preocupándose de cada uno de nosotros, nos da un ejemplo de como ha de ser nuestro trabajo. Estamos llamados a ofrecer a Dios nuestro trabajo, haciéndolo como a Él le gusta, bien hecho, por amor a Él y a los demás. De este modo colaboramos con Dios en la obra de la Redención.

El matrimonio es una institución divina
Desde el mismo momento que Dios los creó hombre y mujer, Dios creó el matrimonio para la ayuda mutua, tanto en lo  material como en lo espiritual,  mientras vivan los cónyuges  y para la transmisión de la vida.

Expulsión de Adán y Eva del Jardín del Edén, fragmento de La Anunciación, Fra Angélico, 1425, Museo del Prado, Madrid, España, País de origen, Italia


"Cuando por desobediencia perdió tu amistad, no lo abandonaste al poder de la muerte [...] Reiteraste, además, tu alianza a los hombres."  
                                                                                 Plegaria eucarística IV: Misal Romano.


El ser humano sin Dios no es nada
«Reflexioné sobre todo lo que ha conseguido el hombre en la tierra y concluí: todo lo que ha logrado es fútil, como cazar el viento». («Libro del Eclesiastés» )

Dios quiere que todos los hombres se salven y tengan vida eterna. Para ello ha elegido a un pueblo para preparar en Él la Encarnación de su Hijo Jesucristo.

El pueblo de Israel, bajo inspiración y mandato de Dios, a lo largo de los siglos ha puesto por escrito el testimonio de la Revelación de Dios en su historia, así ha quedado redactada la Sagrada Escritura, que es la Palabra de Dios dirigida a cada uno de nosotros para ayudarnos a conocer a Dios y a llegar al Cielo.

La Sagrada Escritura tiene dos partes: el Antiguo y el nuevo Testamento
El Antiguo Testamento es una preparación del nuevo Testamento, comienza con la creación del mundo y de nuestros primeros padres, hechos a imagen y semejanza de Dios y continúa con la historia de Israel, que es el pueblo sacerdotal de Dios (cf. Ex 19, 6), "sobre el que es invocado el nombre del Señor" (Dt 28, 10). Es el pueblo de aquellos "a quienes Dios habló primero" (Viernes Santo, Pasión y Muerte del Señor, Oración universal VI, Misal Romano).

El pacto con Noé, la Alianza con Abraham, Moisés, al cual Dios entrega las Tablas de la Alianza, loprofetas, cuya función era recordar la alianza y sus exigencias morales, hablan especialmente del Mesías prometido, que establecerá una nueva alianza, espiritual y eterna, escrita en los corazones; será Cristo el que la revelará con las Bienaventuranzas y las enseñanzas del evangelio, promulgando el mandamiento de la caridad, realización y cumplimiento de toda la Ley.

El nuevo Testamento comienza con el nacimiento de Jesús, el Verbo encarnado y continúa con el Misterio de la pasión, muerte y Resurrección de Jesucristo.

Entrada de los animales en el Arca de Noé, Jacopo Bassano, hacia 1570, Museo del Prado, Madrid, España.

El pacto con Noé

La maldad de los  hombres provoca que Dios envíe un diluvio. Pero quedaba un grupo de justos sobre la  tierra, Noé y su  familia: "Noé fue un hombre justo e integro entre sus contemporáneos"  (Gn 6,9) .
"...El Señor protege el camino de los justos pero el camino de los impíos acaba mal" (Salmo 1).

Noé fue instruído para construir un "Arca", una nave enorme capaz de llevar a su familia y a un número  suficiente de animales como para repoblar la tierra. Dios hizo  que hubiera un gran diluvio, pero Noé se salvó y Dios le prometió: "Contigo, en cambio, voy a establecer mi alianza " que quedó representada en el firmamento con el arco iris.



Abraham e Isaac camino del sacrificio, Pedro de Orrente, s. XVII, Museo del Prado, Madrid, España


Dios elige a Abraham
Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige a Abram llamándolo "fuera de su tierra, de su patria y de su casa" (Gn 12,1), para hacer de él "Abraham", es decir, "el padre de una multitud de naciones" (Gn 17,5): "En ti serán benditas todas las naciones de la tierra" (Gn 12,3; cf. Ga 3,8). Dios nos sigue pidiendo que salgamos de nuestra "zona de confort" para salir en busca de nuestros hermanos que se encuentran dispersos y alejados de Dios.

El pueblo nacido de Abraham será el depositario de la promesa hecha a los patriarcas, el pueblo elegido por Dios (cf. Rm 11,28), llamado a preparar la reunión un día de todos los hijos de Dios en la unidad de la Iglesia (cf. Jn 11,52; 10,16).


Dios elige a Moisés, para liberar a su pueblo de la esclavitud de Egipto

Moises rompiendo las tablas de la ley, Rembrandt, 1659, Barroco, Óleo sobre lienzo, Gemäldegalerie, Berlín, Alemania.

Después de la etapa de los patriarcas, Dios constituyó a Israel como su pueblo salvándolo de la esclavitud de Egipto.  Estableció con él la alianza del Sinaí y le dio por medio de Moisés su Ley, para que lo reconociese y le sirviera como al único Dios vivo y verdadero, Padre providente y juez justo, y para que esperase al Salvador prometido.

El  Decálogo refleja y expresa la ley natural. La ley contiene aquellas reglas que regulan el comportamiento  moral del hombre y que están a nuestro alcance al aplicar la razón humana. Por medio  de esta Ley es como logramos liberarnos de nuestros pecados que nos atan a un yugo de esclavitud que nos impide amar a Dios y a los demás y alcanzar la paz , la confianza y la esperanza en nuestros corazones.  


Samuel unge  a David

Samuel, el profeta que ungía Reyes
"El Señor le dijo a Samuel:-Escucha la voz del pueblo en todo lo que te propone. No es a ti a quien rechazan, sino a mí: no quieren que sea su rey. Han obrado así desde que salieron de Egipto hasta  el día de hoy: me han abandonado y han servido a dioses extranjeros y así se portan ahora contigo. Sin embargo, escucha su voz, pero adviérteles bien  y explícales los derechos del rey que reine sobre ellos." (1 S 8, 7-9).

Es el que unge a Saúl como rey, y después lo rechaza por su infidelidad, ya que Saúl había decidido adorar a Dios a su manera, no según el modo establecido por Dios.

Dios le pidió a Samuel que fuera a casa de Jesé y ungiera a uno de sus hijos, "No te fijes en  su apariencia, ni en su gran estatura...". La mirada de Dios no es como la del hombre. El hombre mira las apariencias, pero el Señor mira el corazón". (1 S 16, 7)Y Samuel ungió a David, el más pequeño de los hijos de Jesé y "el espíritu del Señor invadió a David desde aquel día" (1,S 16, 13).  Y el Señor hizo una Alianza con David. Había llegado el momento de que los israelitas comenzaran la misión que Dios había planeado para ellos: ser una nación de sacerdotes, que guiara a las otras naciones del mundo ante Dios.


El juicio de Salomón, de José de Rivera. (En esta imagen se representa el procedimiento que utilizó Salomón, rey de Israel, para averiguar la verdad en un juicio que se le presentaba: la disputa entre dos mujeres, el hijo de una de las cuales había muerto; ambas decían ser la madre del niño vivo).

El sabio rey Salomón
Después de la muerte de David y cuando su hijo Salomón le sucedió en  el trono. Dios se apareció en sueños a Salomón. "Aquella noche Dios se apareció a Salomón y le dijo: -Pídeme que quieres que te conceda. Salomón respondió: -Tú obraste con gran misericordia con mi padre David y me has hecho rey en su lugar; ahora, Señor Dios, que se cumpla tu palabra dirigida a David, mi padre, ya que tu me has hecho rey de un pueblo tan numeroso como el polvo de la tierra. Concédeme sabiduría y prudencia para poder guiar a este pueblo, porque ¿quién podrá gobernar a este pueblo tan grande?" 


Jonás, Miguel Ángel, 1509, Capilla Sixtina, Ciudad del Vaticano

Jonás
"La palabra del Señor fue dirigida a Jonás, hijo de Amitay, diciéndole: Levántate, vete a Nínive, la gran ciudad y pregona  en contra de ella, porque su perversidad ha subido hasta mi presencia. Jonás se levantó para huir a Tarsis, lejos de la presencia del Señor. Bajo a Jope y encontró una nave que se dirigía a Tarsis. Pagó el pasaje y embarcó en ella, para ir con ellos a Tarsis lejos de la presencia del Señor". (Jon 1, 1-3)

Pero Dios envió una fuerte tormenta que sacudió el barco, estando a  punto  de zozobrar. Jonás hizo que le arrojaran al mar pues había desobedecido a Dios y la tormenta se calmó inmediatamente. Un gran pez se tragó a Jonás y salvó su vida. Durante tres días estuvo como muerto en el vientre del pez. Entonces Dios habló al pez y este escupió a Jonás a tierra. Era como si hubiera resucitado de entre los  muertos. 

"La palabra del Señor fue dirigida a Jonás por segunda vez, diciéndole: Levántate, vete a Nínive, la gran ciudad, y pregona en ella el  mensaje que voy a decirte. Jonás se levantó y se encaminó a Nínive, la gran ciudad y pregona en ella el mensaje que voy a decirte. Jonás se levantó y se encaminó a Nínive, con arreglo a la orden del Señor. Nínive era una gran ciudad ante Dios. tres días hacían falta para recorrerla". (Jon 3, 1-3)

"Dios miró sus obras, cómo se convertían de su mala conducta y se arrepintió Dios del mal que había dicho que les iba a hacer y no lo hizo". (Jon 3, 10)

Pero Jonás se llevó un gran disgusto y se enojó. y fue al desierto a lamentarse.

Por orden de Dios, un ricino muy alto y de hojas frondosas creció y le protegió del ardiente sol. "Jonás sintió gran dicha por aquel ricino". Pero al día siguiente Dios mandó un gusano que se comiera la base de la planta y ésta se marchitó. Jonás de nuevo comenzó a lamentarse. Sólo se quería morir.

Respondíó Dios a Jonás -¿Te parece bien enojarte por un ricino?. .Y contestó:-Me parece bien enojarme hasta morir. Replicó el Señor:-Tú te apiadas del ricino, por el que no te has pasado fatiga alguna, ni le has hecho crecer,...Pues Yo, ¿no he de apiadarme de Nínive, la gran ciudad, en la que hay más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir entre su derecha y su izquierda, e innumerables animales? (Jon 4, 9-11)
   

Elías, el santo profeta , icono ortodoxo cristiano.

El Profeta Elías
En tiempo de uno de los reyes más perversos de Israel que hizo construir un templo a Baal en Samaria para contentar a su mujer Jezabel, Dios envió a Elías, uno de sus profetas más grandes.

Elías con frecuencia mostraba el poder  de Dios mediante milagros. Huyendo de los asesinos de Jezabel se detuvo en casa de una pobre viuda de Sarepta y pidió algo de comer. La viuda y su hijo estaban a punto de morir de hambre a causa de la sequía. Pero Elías le prometió que la harina y el aceite durarían hasta que terminara la sequía. Desde aquel día la viuda tuvo harina y aceite en abundancia. Cuando el hijo de la viuda enfermó y murió, la oración de Elías le resucitó.

Pero el milagro más famoso de Elías fue una competición con falsos profetas en el monte Carmelo, para probarles que su dios no era verdadero. Cuando Elías terminó su oración bajó fuego del Cielo y devoró el altar. El pueblo quedó conmocionado y gritaba: "El Señor es Dios". A continuación la enfurecida multitud con Elías a la cabeza mató a todos los profetas de Baal.

Huyendo de Jezabel llegó al monte Horeb, la montaña en Sinaí, el lugar donde Moisés había pasado 40 días y 40 noches. Allí tuvo una visión de Dios, "un susurro de brisa suave". Dios le dijo a Elías que ungiera a Eliseo como profeta para que ocupara su lugar. 

Pero incluso con profetas como Elías o Eliseo que llamaban a la conversión a Dios, el pueblo de Israel todavía adoraba a falsos dioses.

Mientras tanto crecía cada vez más una inquietante amenaza que venía de los crueles asirios. El reino norte de Israel fue conquistado y los ciudadanos más influyentes fueron deportados. Solo las tribus de Zabulón y Neftalí, cuyo territorio había sido conquistado por los asirios con anterioridad, permanecieron en su tierra en la zona rural de Galilea. 

"Convertíos de vuestros malos caminos y guardad mis mandatos y decretos conforme a toda la Ley que prescribí a vuestros padres y que os comuniqué  por medio de mis siervos los profetas". Pero no escucharon, sino que endurecieron su cerviz tanto como la de sus padres que no confiaron  en el Señor, su Dios". (2R 17, 7-8,13-14)


El Profeta Isaías. Rafael Sanzio, 1511-1512. Fresco en Sant'Agostino, Roma.

El gran profeta Isaías
Por aquel entonces todo lo que quedaba del antiguo reino de David era Judá que disfrutaba de un resurgir pasajero bajo el piadoso Rey Ezequías. Este rey estaba decidido a hacer lo que era recto a los ojos de Dios. Y como guía tenía a uno de los más grandes profetas: Isaías, el hijo de Amós.

Isaías llama al arrepentimiento, Dios castigará a su pueblo pero llegará un tiempo que hasta las profecías que parecían más imposibles se cumplirán. Un resto de Judá  -el resto que había que había permanecido verdaderamente fiel a Dios- volverá para establecer un nuevo reino en Jerusalén. 

"Saldrá un vástago de la cepa de Jesé, y de sus raíces florecerá un retoño. Sobre él reposará el Espíritu del Señor, espíritu de sabiduría y de entendimiento, espíritu de fortaleza, espíritu  de ciencia y temor del Señor...Aquel día, la raíz de Jesé se alzará como bandera de los pueblos, la buscarán las naciones y su morada será gloriosa. Aquel día, el Señor volverá a extender su mano para rescatar al resto de su pueblo que haya quedado en Asiria y en Egipto, en Patrós, en Etiopía, en Elam, en Sinar, en Jamat y en las islas del mar". (Is 11, 1-2,10-11)

Los galileos eran pobres campesinos, no grandes líderes, sin embargo Isaías predijo para ellos algo grandioso y difícil de imaginar: "Pero no habrá más tinieblas donde había angustia. Así como en el  tiempo primero menospreció la tierra  de Zabulón y la tierra  de Neftalí, en el tiempo postrero honrará el camino del Mar, al otro lado del Jordán, la Galilea de los gentiles....El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; a los que habitaban en tierra de sombras de muerte, les ha brillado una luz....Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Sobre sus hombros está el imperio, y lleva por nombre: Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre sempiterno. Príncipe de la paz". (Is 8,23-9,1-5)

"...Mirad, la virgen está en cinta y dará a luz un hijo, a quien pondrán por nombre Emmanuel. Cuajada y  miel comerá hasta que sepa rechazar lo malo y elegir lo bueno. Porque antes de que el niño sepa rechazar lo malo y elegir lo bueno, quedará abandonada la tierra de los dos reyes a los que temes." (Is 7, 11-16)


Jeremías, Miguel Ángel, 1509, Capilla Sixtina, Ciudad del Vaticano


Jeremías ve el fin del mundo
Por aquel entonces Jerusalen sufría un ataque tras otro, sus reyes eran un desastre y conducían a Judá de nuevo al paganismo y no había arrepentimiento, había falsos profetas aduladores, deseosos de decirle al rey que la prosperidad estaba a punto de llegar.

Jeremías era un profeta fiel al Señor, fue encarcelado, golpeado, arrojado a un pozo y amenazado de muerte. El rey se sintió impulsado a consultarle antes que a un profeta más complaciente.

...Entonces romperás el cántaro a la vista de los hombres que vayan contigo. Y les dirás: "Esto dice el Señor de los ejércitos:"Así romperé Yo a este pueblo y a esta ciudad, como se rompe una vasija de alfarero que no se puede recomponer..." (Jr 19, 7-11)

Para describir los horrores que habían de venir, Jeremías se remontó hasta el inicio de los tiempos. En Genesis 1 se describe cómo la tierra estaba vacía y desolada antes del comienzo de la creación y cómo el primer acto de Dios fue crear la luz; ahora, en la visión de Jeremías se dice:

"Miro a la tierra y es caos y vacío,
a los cielos y no tienen luz.
Miro a los montes y están temblando y todas las colinas se estremecen.
Miro y no hay nadie 
y todas las aves del cielo habían huído.
Miro y el vergel es un desierto
y todas sus ciudades habían sido destruídas
delante del Señor, ante el ardor de su ira".

                                                                                                                    Jr 4, 23-26

Sin embargo, la creación  no será totalmente destruída, Dios preservará un resto y la Creación tendrá un nuevo comienzo. Los profetas hablaron con frecuencia del "adulterio" de Israel cuando iba tras dioses falsos. El profeta Oseas vio su propio matrimonio como un reflejo de la relación de Dios con su pueblo. La esposa de Oseas le fue infiel, abandonándole e él y a sus hijos para ir detrás de otros amantes hasta que acabó como una vulgar esclava. Pero Oseas continuó amándola. "El Señor me dijo: -Anda de nuevo, ama a una mujer amada de otro y adúltera, como ama el Señor a los hijos de Israel, a pesar de que ellos vuelven el rostro a dioses extraños y gustan de las tortas de uvas pasas. Me la compré por quince siclos de plata y un létec de cebada." (Os 3, 1-2)

El terrible castigo que se avecinaba no era una venganza, sino un castigo medicinal de un padre amoroso. Y la redención  que vendría más tarde llegaría no porque Israel la mereciese, sino por puro amor de Dios.

Cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén incendió el templo, el palacio del rey y todos los edificios importantes de la ciudad. Deportó a Babilonia la mayor parte de los ciudadanos importantes de la ciudad, el profeta Jeremías consiguió ocultar el Arca: "..el profeta habiendo recibido un oráculo, ordenó que le siguieran con la tienda y el  arca y que salió hacia el monte al que Moisés había subido y desde el que había contemplado la heredad del Señor. Cuando llegó allí, Jeremías encontró  una cueva habitable, en la que depositó  la tienda, el arca y el altar del incienso, tapando después la entrada. Algunos de los que le acompañaban volvieron para señalar el camino, pero no pudieron encontrar la cueva. Cuando se enteró Jeremías, les reprendió y les dijo: -Este lugar permanecerá desconocido hasta que Dios congregue la totalidad del pueblo y vuelva a ser misericordioso... " (2M 2, 4-8)

Los judíos que quedaron en Jerusalén, por miedo a represalias huyeron a Egipto, el éxodo al revés.


El exilio de Babilonia.

El exilio de Babilonia

"Junto a los ríos de Babilonia,
allí nos sentábamos y llorábamos,
acordándonos de Sion.
En los sauces, en medio de ella,
colgábamos nuestras cítaras.
Allí los que nos deportaron nos pedían cantares,...
¿Cómo cantar un canto del Señor en tierra extraña?
Si me olvido de ti, Jerusalén,
que se paralice mi diestra;
que se me pegue la lengua al paladar
si no  me acuerdo de ti, si no pongo a Jerusalén
en el colmo de mi gozo." 
                                                                                                                Sal 137, 1-6

El dolor que causó el exilio en el pueblo de Judá causó algo extraño, despojados de todo cuanto poseían, comenzaron a acordarse de Dios, empezaron a entender el valor de lo que habían perdido, comenzaron a recordar que eran el pueblo elegido de Dios.

El resultado fue un resurgimiento de la cultura judía. Muchos de los libros del Antiguo Testamento fueron  redactados en su forma actual durante el exilio de Babilonia. Expulsados de sus casas, llevados como esclavos al extranjero, escribieron la historia de cómo su pueblo lo había perdido todo porque habían sido infieles a Dios.


El profeta Daniel, fresco de Miguel Ángel, en la Capilla Sixtina,. Ciudad del Vaticano


Daniel, historias heroicas del exilio
El libro de Daniel relata algunas historias de judíos que se mantuvieron fieles a Dios durante el exilio de Babilonia, Así, por ejemplo, Nabucodonosor había decretado que todo el mundo tenía que reverenciar a un gran ídolo que había construído. Sin embargo, los tres jóvenes -los compañeros de  Daniel que habían sido llevados con él a la corte de Babilonia -rehusaron inclinarse ante el ídolo. La pena era  ser arrojados a un horno ardiente. 

"Entonces el rey "Nabuconodosor se alarmó y se levantó a toda prisa. Preguntó a sus consejeros: -¿No eran tres los hombres que arrojamos atados al horno?. Respondieron diciendo al rey:  -Así es, majestad. Pregunto de nuevo: -¿Cómo es que yo veo cuatro hombres, sin atar, caminando en medio del fuego y sin daño alguno?. Y el aspecto del cuarto es como de un hijo de los dioses."(Dn 3, 91-92)

"Nabuconodosor tomó la palabra y dijo: -Bendito sea el Dios el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-Negó, que ha enviado a su ángel a salvar a sus siervos que confiaron en  Él, desobedecieron el decreto real y entregaron sus cuerpos y que no veneraron ni adoraron a ningún a ningún otro dios que a su Dios".


El banquete de Baltasar, Rembrandt, 1635, barroco, Países Bajos

El banquete de Baltasar
Nabuconodosor se fue a luchar y dejó a su hijo Baltasar de regente. Durante un banquete con un millar de personas, utilizaron los utensilios de plata y oro que habían sido saqueados del Templo de Jerusalén y alababan a sus dioses de oro y plata, de bronce y hierro, de madera y piedra.

"En aquel momento aparecieron unos dedos de mano humana y escribieron frente al candelabro sobre el revoque del muro del palacio real; y el rey veía la palma de la mano que iba escribiendo. Entonces el semblante del rey palideció y sus pensamientos le turbaron: las articulaciones de las caderas se le aflojaron y las rodillas le chocaban una contra otra." (Dn 5, 3-6)

Como nadie podía leer la escritura, la reina se acordó de Daniel, el que había interpretado los sueños de Nabuconodosor. 

La escritura, explicó Daniel, venía del Dios Altísimo: "...Este es el escrito grabado: Mené, mené, tequel y parsim. Y la  interpretación de las palabras es ésta: Mené: Dios ha contado los días de tu reinado y les ha señalado el final; Tequel: has sido pesado en la balanza y se te encuentra falto de peso; Perés: tu reino ha sido dividido y entregado a medos y persas" (Dn 5, 22-28)

Aquella noche Baltasar fue asesinado y Babilonia pasó a manos de los medos y persas.

Ciro II (el Grande)
Ciro el rey de Persa adquirió su imperio mediante la guerra, pero lo conservó inspirando lealtad en  sus súbditos. A todos los pueblos conquistados se les autorizó a conservar sus propias costumbres y a dar el culto que quisieran. Para los judíos en  el exilio, Ciro fue un liberador. El primer año de su reinado promulgó un decreto que permitía a todo judío que lo deseara volver a Jerusalén. Además asumió la responsabilidad de reconstruir el Templo del Señor. 

Se ofendieron y comenzaron una campaña burocrática que paralizó las obras durante unos años.

Esto dijo el profeta Ageo: "Así dice el Señor de los ejércitos: "Este pueblo va diciendo: Aún no ha llegado el momento de reconstruir el templo del Señor".-¿Acaso os ha llegado a vosotros el momento de habitar en vuestras casas artesonadas mientras este Templo sigue en ruinas?...Subid al monte, traed madera, reconstruir el Templo, que Yo me complaceré en él y seré glorificado -dice el Señor-. (Ag 1, 2.4.8)

Sin esperar el permiso de Persia, el resto del pueblo judío comenzó a construir el Templo, justificándose en el edicto de Ciro. El nuevo rey de Persia, Darío encontró el decreto de Ciro, autorizó y pagó las obras con los impuestos de la provincia persa a la que pertenecía Jerusalén. Se terminó de construir el templo y el pueblo celebró la Pascua con alegría en acción de gracias. 

Esdrás y Nehemías, de la corte del rey 
El sueño de Esdrás, sacerdote y escriba, era restaurar en la tierra prometida un Israel purificado. Pero se encontró que los sacerdotes y los jefes del pueblo se habían casado con mujeres paganas de los pueblos vecinos. Parecía como si el ciclo de infidelidad hubiera vuelto a comenzar. Mediante oraciones y argumentos instó a los del pueblo a que abandonaran a sus esposas extranjeras. Esdrás se convirtió en el líder espiritual de los judíos. Él fue el que les enseñó la Ley. Editó las escrituras hebreas y su versión de la Torah se convirtió en la versión oficial.

Nehemías se dispuso a restaurar las murallas de la  ciudad para protegerse de los ataques de los samaritanos que la rodeaban. Aunque Nehemías podía haber obtenido un buen salario por su trabajo, no pidió nada y corrió el mismo con los gastos.  

Lo que Dios quiere
Algunos judíos ricos compraban a sus vecinos como esclavos a cambio de concederles préstamos, luego acudían al templo ofreciendo animales defectuosos. Pero Dios no quiere las apariencias sino la bondad del corazón. Así les dijo Zacarías: "Dictar las sentencias según la verdad; practicad la piedad y la misericordia cada uno con su hermano. No oprimáis a la viuda y al huérfano, ni al forastero y al pobre. No maquinéis  el mal en vuestro corazón cada uno con su hermano". (Za 7, 9-10)

Los Stos. Mártires Macabeos

Stos. Mártires Macabeos

Alejandro Magno derrotó a los persas en año 331 a C. y comenzó para el pueblo judío la dominación helenística. Los judíos hasta el reinado de Antíoco IV pudieron adorar en paz al Dios verdadero aunque en un ambiente  paganizado. Antíoco era un rey cruel que se consideraba un dios. Antíoco y sus seguidores introdujeron en el Templo formas de culto griegas. El templo se llenó de desenfreno y orgías por parte de los gentiles.

Muchos de los fieles de Israel desafiaron a Antíoco, incluso cuando el rey recurrió al asesinato y la tortura para imponer su criterio. Las madres que hacían circuncidar a sus hijos eran asesinadas con ellos. Algunos ancianos murieron por rechazar carnes impuras. Antíoco desacralizó el Templo llenándolo de prostitutas y ofreciendo sacrificios impuros sobre el altar.

La resurrección de los muertos fue revelada progresivamente por Dios a su Pueblo. En sus pruebas, los mártires Macabeos confiesan su fe en la resurrección de los muertos. 

Asombroso éxito de la revuelta de los Macabeos

Los Macabeos y la guerra de liberación de los judíos

Al principio la resistencia era individual y desorganizada. Pero pronto una familia comenzó la revuelta. Un anciano sacerdote llamado Matatías y sus cinco hijos huyeron a los montes y comenzaron a organizar la resistencia. Era preferible morir que ser infieles a Dios.

Contra todo pronóstico, confiando en Dios, los hijos de Matatías comenzaron a conquistar poco a poco el territorio, Judas Macabeo, el soldado más capacitado de todos ellos cosechó tremendas victorias frente a los ejércitos paganos. En tres años, los fieles judíos fueron capaces de purificar el Templo. Las familias judías todavía hoy celebran este acontecimiento con la fiesta de la  Hanukkah (de las luces).

Tras la muerte de Judas, las victorias continuaron con sus hermanos y los reyes paganos se vieron forzados a pactar con los Macabeos, nombre con el que se llamaba a Judas y sus hermanos. En poco tiempo éstos controlaron la mayor parte de Judá. Desde allí fueron ganando terreno con sus victorias hasta que conquistaron casi todo el territorio del antiguo reino de David e hicieron alianzas con Esparta y Roma, Los reyes griegos se vieron forzados a admitir los hechos; Israel era un poder independiente. Alrededor de 125 años a C, un Israel independiente había sido restaurado. Todo lo que se necesitaba para completar el cumplimiento de las profecías era un rey de la descendencia de David.   

Lo que los judíos creían

Los dos libros de los Macabeos son valiosos desde el punto de vista histórico, pero también por lo que nos dicen sobre lo que creían los judíos. Escritos un siglo antes del nacimiento de Cristo:

1.Para ellos "Israel" significaba todo el pueblo que era fiel a Dios, toda persona de cualquier raza sin distinción entre judío y gentil.

2. Los que han sido fieles a los mandamientos de Dios tendrán como recompensa la vida eterna. "Estando ya en el último suspiro dijo: -Tú malvado, nos borras de la vida presente, pero el rey del mundo nos resucitará a una vida nueva y eterna a quienes hemos muerto por sus leyes.." (2M 7, 9)  

3. Más vale morir mártir que apostatar: "Porque ahora nuestros hermanos, tras haber soportado un breve tormento, han adquirido la promesa de Dios de una vida eterna; pero tú sufrirás por el juicio de Dios el justo castigo de tu soberbia." (2M7, 36)

4. Dios castiga y corrige a su pueblo como un padre a su hijo: "Pues nosotros sufrimos por nuestros pecados y si el Señor se ha irritado con nosotros por un breve tiempo para castigarnos y corregirnos, de nuevo se reconciliará con sus siervos." (2M 7, 32-33)

5.Es justo y necesario rezar por los difuntos. Cuando Judas Macabeo  vio que algunos de sus soldados habían muerto llevando amuletos paganos pidió a Dios que les perdonara su pecado. Aunque habían muerto, no consideró su condición como algo definitivo. Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su padre (Jb 1. 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo?. No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos. (San Juan Crisóstomo)  

La fiesta de la Hanukkah fue instituída por Judas Macabeo y sus hermanos para celebrar la rededicación del templo, el nombre popular de la fiesta era "Fiesta de las luces"

Bibliografía: "Conociendo las Escrituras", Scott Hahn

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